La extinción de los latinos
En el Bayern los futbolistas latinoamericanos -que no hace mucho tiempo atrás conformaban una mayoría regional en el club- tienden a desaparecer. El argentino Martín Demichelis es el último sobreviviente.
DW-WORLD hace un recuento de los jugadores latinos que en los últimos años han abandonado el plantel del Bayern, al tiempo que busca las razones que han hecho de ellos una especie que se extingue en el equipo de Munich.
En dos años jugó apenas 8 partidos, de ellos sólo 3 de principio a fin, lo cual habla por sí solo de la enorme zanja existente entre las esperanzas que se tenían al adquirir sus derechos y la realidad de sus capacidades futbolísticas. Breno llegó al Bayern proveniente del Sao Paulo de Brasil y costó poco más de 10 millones de euro, sus opciones de alcanzar un puesto en la formación titular fueron casi nulas, y este invierno el club de Munich optó por cederlo en préstamo al Núremberg, donde -paradójicamente- es dueño de la posición como defensor central.
El Bayern fue a la Argentina en busca de los derechos de Sergio Agüero (el volante del Atlético Madrid yerno de Diego Maradona) pero la negociación se truncó; decididos a no regresar con las manos vacías a Alemania los de Munich le echaron el ojo al próximo talento joven argentino: "El Principito". Sosa fue manejado como una gran promesa, pero su integración al equipo, y a la vida alemana, marchó a pasos demasiado lentos; las oportunidades que recibió para exhibir sus cualidades, en los dos años que estuvo en el Bayern, no fueron aprovechadas y las directivas tampoco tenían más paciencia para esperar: luego de una búsqueda infructuosa de un club en Europa que lo acogiera, "El Principito" empacó maletas en octubre del 2009 rumbo al equipo del cual salió, Estudiantes de la Plata.
La llegada de Louis van Gaal como entrenador del Bayern puso fin a la carrera del capitán de la selección del Brasil en el fútbol alemán, curiosamente sin que los dos hubieran tenido la oportunidad de conocerse personalmente. Declaraciones del holandés al asumir el cargo, en el verano del 2009, sobre el futuro de los defensores centrales del equipo, molestaron a Lucio (hasta entonces titular inamovible) que se encontraba en Sudáfrica disputando con Brasil la Copa Confederaciones; el capitán de la auriverde -que ya había anunciado su deseo de marcharse a una liga con un invierno menos riguroso- aceptó la oferta del Inter Milan y se despidió de Munich luego de cinco temporadas ricas en títulos.
Fuente: Deustche Welle
|